Paloma ya no usará su aparatico durante el dia, según el ortopedista este tipo de aparatos no tienen ningún uso después del año ( Palito cumple un año en nueve dias !!). Seguimos con displasia, ahora usando el aparato solo por las noches y esperando que una vez ella empiece a caminar, su acetábulo ( el hueso cóncavo de la cadera donde encaja la cabeza del femur) derecho tome la forma que necesitamos. Por ahora ese acetábulo derecho sigue plano. Digo por ahora, porque estamos con el alma abierta esperando recibir el milagro de la sanación. Otra vez, vamos caminando este camino largo de a pasos cortos. Pero vamos. El próximo control será en Julio.

Y mientras empezamos de verdad a caminar disfrutamos con alegria la libertad de estar sin aparatos todo el dia, Paloma está feliz parándose y dando pasos sostenida. Yo escucho a los doctores y trato de entender palabras que no quiero escuchar, yo trago saliva y siento las manos frias, yo me refugio (otra vez) en las manos sanadoras de mi mamá, en los brazos llenos de seguridad de mi esposo, en las risas de mi hijo, en los ojos de mi hija. Yo escribo a nuestros mas amados con las noticias del progreso, recibo el apoyo de lejos y cerca, charlo por teléfono con mi amiga. Como intentando verle el lado bueno a esta libertad, a este no usar el aparato, pero la verdad…bueno la verdad es que mi corazón de mamá tiene miedo, tiene preguntas, tiene palabras de doctores grabadas, miradas plasmadas para siempre.

Pero sé con toda seguridad que en unos años estos dias difíciles serán solo un recuerdo, sé también que nuestro peor escenario es una cirugía de cadera y que si es lo que nos toca, lo haremos, le doy gracias a la vida porque es esto con lo que estamos lidiando y no otra cosa, sé que tengo el privilegio de poder estar con ella, de estar en casa, de cuidarla con los cuidados que solo una mamá puede dar, estamos donde debemos estar, apoyados, amados, con opciones, con bendiciones lloviendo a chorros en nuestras vidas. Y confío que muy pronto va a empezar a caminar, que sus huesos se moldearán, que vamos a llegar al otro lado del rio.
Hoy mientras jugábamos le dije: ”hija, dile a tu cadera que se apure, que queremos que empiece a hacerle el huequito para recibir los huesos de tus piernas”, ella me miró y se rió. Diciendo que si.
