Después de mucho pensarlo y consultarlo con aquellos y aquellas que nos aman hoy tomamos el primer paso para Empezar a seguir nuestro camino en otras tierras. Nos vamos de Colombia. Con el alma llena de ilusiones, recuerdos y certezas regresamos a nuestra casa en Portland. Pero no todavía, sino en el verano del año entrante. Hoy Trevor entregará su carta de renuncia al colegio informando que no regresará para el año escolar que empieza en agosto del 2012.
Hace unas semanas caminando en el parque le pedí al universo que me mostrara una guía, una señal. He sentido en mi alma que estoy lista para seguir, que este tiempo en Colombia ha sido increiblemente bello, sublime, un tiempo de introspección y de llenar el vaso de amor, llenarlo de familia, de calor del bueno, pero que ya es hora de regresar, de seguir andando el camino.
Es facil enumerar todo lo que no me ha gustado de estar acá: el aire, el trafico,etc…pero es aún mas facil enumerar todo -todo lo que nos ha hecho felices acá, empezamos a cerrar esta etapa con el corazón rebozante y lleno. Este volver a Colombia, este vivir entre familia ha sido uno de los tiempos mas felices de mi vida. Sin dudas, hemos sido felices.
Saldremos otra vez llenos de maletas y cajas llenas de libros, canastos y juguetes, el perro, ahora bilingue, regresará a su casa con patio y a la felicidad absoluta que le produce ladrarle a las ardillas. Santi regresará a la ciudad donde nació y seguramente entrará a un colegio algo mas alternativo, mas pequeño, mas acorde con nuestros valores y principios como familia. Paloma dejará todo lo que conoce, el país donde nació y abrazada la presentaremos a nuestra casa, nuestros amigos y comunidad de allá. Trevor y yo estamos dándole un voto de confianza al universo para que este transición nos reciba con prosperidad, paz, trabajos y muchísimos años mas creciendo en nuestro amor.
Estamos listos. Con las piernas temblando y con un vacío enorme en el estómago decido, otra vez, empezar esta tarea dificil de decirle adiós a mis mas amados. Otra vez es el turno de empacar y botar todo lo que sobra, figurativa y literalmente, otra vez es mi turno de montarme en un avión con el corazón agitado, seguro y bastante arrugado. Otra vez le agarraré las manos a mi esposo mientras cierro los ojos y siento las lagrimas caer. Con alegria y con tristeza por lo que queda atrás, tomamos este paso confiando que este es el camino que queremos y debemos tomar. Seguimos el camino, porque como dice la canción, se hace camino al andar.

we are here waiting for you.
and then they were 7!